Cooperación internacional para la equidad de género
Mtra.Yadira Sánchez López Es una realidad mundial la vigencia y predominio de la discriminación y desigualdad que sufren las mujeres frente a los hombres. Los organismos multilaterales, los gobiernos, la academia y la sociedad civil se han pronunciado a favor del trabajo conjunto por una realidad en la que se traten las diferencias para corregir las desigualdades, a través de medidas no necesariamente iguales entre hombres y mujeres, pero que encausen a la igualdad en términos de derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades. Los recursos técnicos y financieros de la cooperación internacional, tanto los provenientes de organismos multilaterales como de fondos públicos y privados son factores determinantes para la construcción, promoción y defensa de la agenda de equidad de género. Los esfuerzos persistentes de las organizaciones de mujeres para posicionar dicha agenda en las esferas de poder y en la búsqueda de cambios culturales han sido sobresalientes. Es así como se puede dar cuenta de las importantes iniciativas que han surgido de los organismos multilaterales en dos aspectos relevantes: a) el marco jurídico internacional y b) el financiamiento destinado a mejorar la condición de la mujer. Schmukler B. (2008) propone una Agenda de Equidad de Género 2008-2015 en las políticas de cooperación internacional y desarrollo en México, incorporando dimensiones no económicas como las transformaciones de las subjetividades – particularmente de los jóvenes y de las mujeres, vinculadas con los procesos de autonomía e individuación-, el reforzamiento del poder positivo y de las jerarquías y los sistemas de autoridad que afianzan los crecimientos grupales, comunitarios, familiares y personales. Ante la próxima reunión en 2010, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para analizar las condiciones de las mujeres, es importante que México junto con la sociedad civil y los organismos internacionales evalúen el cumplimiento de los acuerdos de Beijing y las Metas del Milenio, así como la eficacia de los mecanismos o instituciones creadas para atender las demandas en materia de equidad de género. En este contexto se propone observar cómo se posiciona México ante los cambios actuales de la estructura institucional de la ONU en cuanto a los temas de género, así como la identificación de las nuevas prioridades y ejes temáticos que respondan mejor a la realidad actual.
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