Democracia y participación ciudadana en la Cooperación Internacional
Marisol Monroy Durante el siglo XX la democracia se posicionó como tema clave dentro de la agenda política debido a la proliferación de movimientos sociales; la defensa de los derechos humanos; los procesos de independencia; el principio y fin de la guerra fría; la intensificación de debates teóricos así como, la promoción al desarrollo humano, entre otros. En el caso particular de México la construcción de la democracia ha sido un proceso histórico complejo. Después de los triunfos político-sociales del movimiento revolucionario de 1910 se experimentaron contrastantes procesos a la luz de un monopartidismo de Estado de casi siete décadas. Desde finales de los sesenta y gran parte de los setenta se gestaron luchas sociales en búsqueda de más espacios de participación ciudadana. En los ochenta, destacó una movilización política que defendía la celebración de elecciones transparentes, plurales y confiables y hacia finales del siglo XX, se promovió la inclusión y reconocimiento de la multiculturalidad de los pueblos indígenas, la rendición de cuentas y el fortalecimiento a las instituciones. Los alcances de estos procesos han permitido avanzar en distintos ámbitos como el aumento de la participación ciudadana, la interlocución con otros actores y la inclusión de temas clave en los Planes de Desarrollo. Sin embargo, aún enfrenta problemáticas relativas al fortalecimiento de la propia sociedad civil, el aumento de polarización social; el incremento en niveles de pobreza, desigualdad e inseguridad y el desempeño de las instituciones del Estado. En este escenario la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID) en México es un espacio clave para el fortalecimiento a la democracia debido a que organismos internacionales, agencias de cooperación gubernamental y no gubernamentales, instituciones e incluso, empresas la reconocen en sus planes de cooperación como una condición fundamental para alcanzar el desarrollo humano. México ha fortalecido ciertos procesos democráticos no obstante aún frente a la CID es necesario evaluar la interacción de ambos; la naturaleza de las aportaciones y sus efectos en la disminución de la desigualdad social.
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