Desarrollo

Un concepto que es común a todos los pueblos, las sociedades y sistemas sociales del mundo es el de desarrolloEste concepto ha tenido un efecto en lo económico, lo político, lo social y cultural. La noción de desarrollo ha ido evolucionando a lo largo de los años, desde el inicio de su internacionalización (después de la Segunda Guerra Mundial), y ha sido conceptualizada desde distintos sustentos teóricos: desde las versiones más economicistas que lo identifican con el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), hasta las que se acercan a temas complejos, como el desarrollo a escala humana, el desarrollo humano, el ecodesarrollo, entre otros. 

El elemento común es que el desarrollo se trata de un cambio o evolución dentro de los grupos humanos, basados en la mejoría o avance; sin embargo, la diversidad que existe en el mundo respecto a costumbres, modos de vivir, perspectivas de vida, entre otros, dificultan la concreción de una forma única de concebir a lo que se considera deseable como desarrollo

Desde la mirada del ObservaCoop, el desarrollo de manera general, hará referencia a la condición humana de bienestar, en la que se satisfagan de forma óptima las necesidades biológicas básicas (alimentación, salud, vestido, trabajo, sustento); pero también aquellas que tienen que ver con la comunidad, el entorno y con una dimensión superior del ser (afectos, auto realización). Sin embargo, la revisión de las diferentes perspectivas y enfoques sobre lo que significa el desarrollo, es una tarea clave en el quehacer de este espacio. 

Importancia del desarrollo en la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CIPD)

En el periodo de la posguerra surgieron múltiples teorías que definían el concepto de desarrollo y planteaban las maneras de llegar a él. Con el paso de los años, han surgido otras corrientes tanto complementarias como alternativas, que buscan aproximarse a lo que significa el desarrollo. En los últimos años se han elaborado interpretaciones de la noción de desarrollo con una visión enfocada en el ser humano y su armonía con el medio ambiente, dejando a un lado la visión lineal de crecimiento económico. En esta sección se hace una revisión sobre diferentes enfoques que muestran la diversidad de definiciones sobre el tema. 

Enfoques para abordar el desarrollo

En esta sección se exponen diversas teorías y corrientes que definen al desarrollo. Sin pretender identificar a una como la más adecuada o la única, se presentan diversas que se consideran relevantes para el ObservaCoop por su gran importancia e impacto en la agenda de Cooperación Internacional para el Desarrollo a nivel mundial y en especial para América Latina. Los enfoques que aquí se presentan no son exhaustivos, sino que buscan dar cuenta de las diversas perspectivas de análisis que existen, y que tienen una influencia en la definición de las acciones de cooperación internacional, ya que su objetivo (el desarrollo), puede ser visto desde miradas diferentes. 

Creación propia basados en Hidalgo, A. (1998), Enríquez Pérez Issac (2009) y Gutiérrez, E.; González, G. E. (2010)

Teoría de la Modernización

La Teoría de la Modernización se basa en la teoría del crecimiento económico, surgida en la posguerra, teniendo como fundamentos los planteamientos de John Maynard Keynes, Michal Kalecki y Nicolás Kaldor.

El fundamento de la Teoría de la Modernización se encuentra en el discurso elaborado por Harry S. Truman en 1949, cuando siendo presidente de Estados Unidos, planteó seguir el concepto de Trato Justo, el cual buscaba incentivar el crecimiento económico, entendiendo que la producción industrial e innovación técnico-científica era el motor de desarrollo para cualquier sociedad, sin ningún tipo de distinción histórica, cultural, etc.

La Teoría de la Modernización está basada en la teoría de etapas de Walter W. Rostow, en la cual, para llegar al desarrollo, los países rezagados necesitan pasar por las siguientes fases: una sociedad tradicional basada en la producción agraria; por el “despegue” basado en un Estado fuerte, creado por la expansión de nuevas e innovadoras industrias; el camino a la madurez, donde ya no se tiene una dependencia en las importaciones; y por último, llegar a una sociedad de consumo de masas, basada en la producción de bienes y servicios, donde el Estado es simplemente asistencialista.

Teoría Estructuralista

Desde una perspectiva latinoamericana, Raúl Prebisch tuvo una gran influencia entre 1950 y 1980 en el debate del concepto de desarrollo, creando una crítica a las teorías que se estaban proponiendo en los países considerados desarrollados (occidentales, que eran Estados Unidos y Europa, básicamente). Dentro de esta teoría se explica la realidad de manera estructural, histórica y sistémica, buscando entender qué es lo que provoca el atraso en algunas regiones del mundo. Por otra parte, la teoría apoyaba las políticas de desarrollo hacia adentro en América Latina, basándose en el Modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), que fue implementado en casi todos los países de América Latina. 

La teoría considera que la estrategia de crecimiento está asentada en la industrialización y en la modificación del estilo de inserción en la división internacional del trabajo. Asimismo, concibe al sistema económico mundial como una relación entre un centro desarrollado y una periferia atrasada, resultado del colonialismo, lo que provoca una distribución desigual del progreso en el mundo. Este argumento provocó la creación de una nueva teoría latinoamericana denominada Teoría de la Dependencia.

La Teoría Estructuralista, fue elaborada por Prebisch en la posguerra, como contraparte a la Teoría del Crecimiento y Modernización, popularizadas en gran parte del mundo en el mismo periodo, las cuales defendían la especialización internacional y  veían a las fuerzas del mercado como la solución para que todas las economías alcanzaran el desarrollo.

Teoría de la Dependencia

Otra teoría latinoamericana es la Teoría de la Dependencia, desarrollada en los años sesenta y setenta por autores como Andre Gunder Frank, Celso Furtado, Henrique Cardoso y Enzo Faletto. Este planteamiento reflexiona sobre la relación entre economías fuertes considerados “centros” y economías débiles, denominadas “periferias”. Las periferias se centraban en el suministro de productos primarios y manufacturas a los centros, quienes a cambio, otorgaban bienes de alta tecnología. Por lo tanto, la teoría considera que el subdesarrollo, situación de las periferias, se encuentra ligado a la expansión de los países industrializados. 

Además, la teoría considera que la dependencia que tienen los países no se limita a relaciones entre países, sino que crea estructuras internas en las sociedades, es decir, la dependencia es tanto económica, como política y cultural. La Teoría de la Dependencia fue impulsada como respuesta a las ideas acerca del crecimiento establecidas por los países occidentales, que no consideraban la realidad latinoamericana.

Teoría Institucionalista

La Teoría Institucionalista surge en el contexto del retiro de las potencias coloniales europeas del África Subsahariana. Los autores fundamentales de la Teoría Institucionalista fueron Gunnar Myrdal y Paul Streeten. Este planteamiento conceptualiza a las instituciones como un ente que permite la toma de decisiones. El argumento principal se centra en que el mercado debe contar con un control racional, a través de mecanismos de regulación por medio de las instituciones. Además, considera que la planeación adecuada del mercado, provocaría que las sociedades alcanzaran el desarrollo. La Teoría Institucionalista surge con el argumento de que las instituciones son el canal para poder tener una mejor toma de decisión, con el fin de alcanzar ciertos objetivos, relacionados con llegar a un alto crecimiento económico y bienestar en los países considerados subdesarrollados.

El Desarrollo Sostenible

El enfoque de Desarrollo Sostenible fue popularizada en los años setenta y ochenta, y rompe con la concepción de previa del desarrollo enfocado en en la promoción de la industrialización. En sus fundamentos, el Desarrollo Sostenible explica que el crecimiento económico provoca la degradación de los recursos naturales y compromete la vida de las generaciones futuras. Por lo tanto, el desarrollo de las sociedades debe estar fundamentado en una relación armónica con el medio ambiente. 

Aunque después de la posguerra surgieron ideas en torno a la preocupación por la degradación del medio ambiente y la contaminación, fue hasta 1972 cuando el informe del Club de Roma internacionalizó la idea de que los recursos naturales son finitos. Más tarde, en 1987, el Informe Brundtland, elaborado por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, popularizó la necesidad de crear las condiciones para alcanzar el desarrollo que permitan atender las necesidades de las presentes generaciones, sin afectar a las futuras por el agotamiento de recursos.

Ecodesarrollo

El Ecodesarrollo tiene como autores principales a Maurice Strong y a Ignacy Sachs. De acuerdo a Sachs, el ecodesarrollo tiene que ver con que las poblaciones puedan crear su propio desarrollo a través del aprovechamiento de los recursos naturales, sin la destrucción de los mismos. Bajo esta mirada, el desarrollo se define como la búsqueda de un equilibrio entre la vida y las actividades de los grupos humanos, dependiendo del contexto en el que se encuentren. Para llevar a cabo las actividades productivas de un lugar, el ecodesarrollo propone el uso de tecnologías que sean amigables con el medio ambiente y que además, sean apropiadas para el lugar y el medio natural donde se implementarán.

Esta formulación teórica fue propuesta por Strong en el marco de la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano (1972), con el fin de renovar el diálogo entre el Norte y el Sur. A diferencia del enfoque de Desarrollo Sustentable, el ecodesarrollo se basa en las especificidades de cada lugar, ya que reconoce la diversidad cultural.

 

Enfoque de Desarrollo Humano

En 1990 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dio a conocer el Primer Informe de Desarrollo Humano, en este, Amartya Sen y Mahbub ul-Haq sostenían que el objetivo del desarrollo debía estar centrado en el ser humano. Desde esta postura el hombre debe ser dotado de oportunidades esenciales que le permitan tener una vida prolongada, saludable y decente, así como gozar de libertades tanto económicas, políticas y sociales. Las dos dimensiones que propone deben estar equilibradas en las personas son la formación de capacidades humanas con relación al uso que la gente hace de las mismas. Adicionalmente, sostiene que no existe vínculo automático entre el crecimiento económico y el progreso humano, de allí que establecieron el Índice de Desarrollo Humano (IDH).

En palabras del propio Amartya Sen “El desarrollo humano, como enfoque, se ocupa de lo que yo considero la idea básica de desarrollo: concretamente, el aumento de la riqueza de la vida humana en lugar de la riqueza de la economía en la que los seres humanos viven, que es sólo una parte de la vida misma".

Enfoque del Desarrollo a Escala Humana

La Teoría del Desarrollo a Escala Humana, definida así por Artur Manfred Max Neef, Antonio Elizalde y Martin Hopenhayn en 1993, considera que el concepto de desarrollo debe estar enfocado en las personas y no en los objetos. Además, identifica que la pobreza es un concepto plural que depende de las necesidades insatisfechas. Por otra parte, para esta teoría el mejor proceso de desarrollo será aquél que permita elevar más la calidad de vida de las personas, donde ésta depende de posibilidades que tengan las personas de satisfacer sus necesidades humanas principales.

Este plantamietno surgió como alternativa a las teorías de modernización y crecimiento económico, con el fin de explicar al concepto de desarrollo como un proceso en el cual las personas son las protagonistas, tomando en cuenta que se encuentran inmersos en una sociedad.

Buen Vivir / Sumak Kawsay 

El Buen Vivir es la traducción más cercana al español para el Sumak Kawsay en quichwa. Frente a los procesos de crisis, en América Latina han cobrado fuerza diferentes propuestas alternativas ante las visiones occidentales del desarrollo. El Buen Vivir es visto como un cuestionamiemto a las ideas contemporáneas del desarrollo, en especial a aquellas que tienen un vínculo amplio con el crecimiento económico, y que de acuerdo con los críticos de esta perspectiva, no puede resolver problemáticas sociales como la pobreza, que tienen un impacto negativo en lo social y en lo ambiental. 

En el Buen Vivir se descarta el desarrollo y toda concepción que pudiera hacer referencia a un canon a seguir, por el contrario,  tiene como base el  reconocimiento de la pluriculturalidad, la interculturalidad así como el respeto a la naturaleza de modo tal que se llegue a una vida armónica de los seres humanos en comunidad.

Referencias

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